Archivo de la categoría: En plena calle

Venezuela en Instagram

Mientras el gobierno venezolano encadena los servicios de radio y televisión, la gente se entera de la represión a las marchas de febrero de 2014 a través de las redes sociales.

Twitter y Facebook son las más usadas, sin embargo, Instagram no se queda atrás. Aquí algunas de las fotos más interesantes publicadas en esa plataforma el 22 de febrero de 2014.

ENGLISH VERSION

While Venezuelan Government broadcasts its messages on all TV and radio stations in the country (at the same time), people protesting on the streets use social networks to let the world know what’s going on.

Twitter and Facebook are the most used platforms. However, Instagram is also popular among demonstrators. Here are some of the most interesting pictures published on Feb. 22, 2014.

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Caracas a ciegas

Si la capital es de por sí una urbe agresiva para sus cuatro millones de habitantes, qué les depara a los más de 21 mil invidentes que residen en esta ciudad y para quienes el deterioro de las aceras y los huecos, alcantarillas sin tapa y mesas de buhoneros atravesadas constituyen tal vez la negación de que una línea recta es la distancia más corta que hay entre un punto y otro

(Texto aparecido en el portal del diario Tal Cual, en 2007).

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Caracas en dos ruedas (y sin motor)

A propulsión humana recorrí la urbe de este a oeste. Entre sustos y anécdotas descubrí que, salvo por el sudor, andar en bicicleta en medio del desorden no es tan distinto a hacerlo por otros medios y puede resultar hasta más rápido

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Curiosidades cierre de campaña de Henrique Capriles 7/4/13

Estación de metro: Bellas Artes

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Galería

Wall-stock con ojos de venezolana

Esta galería contiene 30 fotos.

Por casualidades de la vida, sin querer queriendo o porque “me tocaba” estuve el 16 de octubre en Nueva York (EE.UU) y, por las mismas causas antes citadas, tuve la oportunidad de pasar por las cercanías de Wall Street. Al … Sigue leyendo

Si me lo creo, lo soy

En sus ciudades y pueblos casi todos los conocen, los han visto o han escuchado hablar de ellos. Son famosos… en sus medios; son emblemas… de su espacio. Si no aparecen, los extrañan. Son personajes que, sin licencia oficial, se han hecho dueños de su labor y ¿quién lo puede dudar?

(Texto aparecido en la revista Dominical del diario Últimas Noticias a mediados de 2010) Sigue leyendo

La ciudad fue mi escenario

(Texto publicado en la Revista Dominical del diario Últimas Noticias el 5 de julio de 2009)

Como todo ya está inventado, no podíamos asumir el crédito de creernos ultra-geniales y decir que concebimos la idea súper original de descontextualizar a los famosos, sólo con el ánimo de ver qué pasa.

Para ser sinceros, nos estamos copiando de un reportaje memorable que apareció hace un par de años en la revista del Washington Post, bajo la firma de Gene Weingarten, y en el cual se narraba lo sucedido a la hora pico de una mañana de enero cuando, a instancias de esa publicación, el virtuosísimo violinista Joshua Bell aceptó tocar su Stradivarius ataviado con un suéter, unos jeans y una gorra, en la estación de metro adyacente a las instituciones del Estado norteamericano.

¿El resultado? A pesar de que su trabajo está valorado en 1000 dólares por minuto, en esa oportunidad tocó durante 43 y apenas logró recaudar 32,17 dólares, no obtuvo ningún aplauso y de 1097 almas que pasaron a su lado, siete se detuvieron a escucharlo un rato y sólo una lo reconoció.

Contrario a lo que pudiera pensarse, el experimento no tenía por objeto bajarle la autoestima a quien ha sido concertino de las mejores orquestas del planeta. El propósito era examinar si en el apuro del día a día, el ciudadano común es capaz de apreciar la belleza de un arte ejecutado con maestría, independientemente de que el entorno y el momento no fueran los más adecuados.

Un dato interesante que aparece en el mencionado artículo, es la opinión de una brasileña que decía: “Si algo como esto pasara en mi país, todo el mundo se pararía a ver. Aquí no”.

Y, ¿qué tal si una cuestión así sucediera en Caracas? ¿Qué cree usted que ocurriría? Nosotros nos hicimos la misma pregunta, se la presentamos a varias celebridades locales y, además, le dimos un toque criollo al ensayo: en lugar de una sola figura maravillosa pero poco cercana, escogimos varios rostros familiares y nos adentramos, con ellos y su talento, en la urbe. Lo que aconteció, no es de extrañar. Sigue leyendo